Polémica mundial sobre las terapias regresivas
Por J.C. Deus
Son el ultimo grito del diván auxiliador y en la década de los ochenta
reivindican haber servido para extraer, de las profundas simas de miles de conciencias,
olvidados recuerdos de experiencias cercanas a la muerte, abducciones por extraterrestres,
reencarnaciones, posesiones diabólicas y traumáticos abusos sexuales en la infancia.
Pero cuando la moda de la hipnosis regresiva estaba en su punto culminante han comenzado a
aparecer críticas frontales. No revivirían recuerdos olvidados sino que inducirían
recuerdos falsos. La polémica esta servida.
La hipnosis regresiva ha potenciado o permitido aflorar la mayor oleada de testimonios
paranormales de la historia. Pero ahora, cuando parece que la experiencia de millones de
personas confirmaría muchas de las creencias que rompen los parámetros convencionales
espacio-temporales, varios estudios vienen a decir que todo es fantasía inducida por los
terapeutas, que la gente recuerda cosas que nunca hizo, y que se trata de una peligrosa
moda que puede afectar seriamente a la estabilidad mental y emocional de los que
alegremente se someten a ella. Un par de bombas editoriales han aguado la fiesta y
levantado una enorme polvareda. Veamos como esta la polémica: el 'síndrome de la memoria
recuperada' contra el 'síndrome de la falsos recuerdos' como lo llaman sus críticos.
NO OCURRIO PERO LO RECUERDO
Richard Ofshe, profesor de sociopsicología en Berkeley, ha escrito un tremendo
alegato contra el movimiento de 'recuperación de la memoria' titulado 'Haciendo
monstruos: Memorias falsas, psicoterapia e histeria sexual'. Ganador del premio Pulitzer,
cree haber recopilado suficientes evidencias como para afirmar que la gente no sólo
construye falsos recuerdos sino que encima se los cree por completo.
La controversia comenzó en los USA a mediados de los ochenta con una
oleada de recuperación de recuerdos de víctimas de abusos sexuales infantiles. Un
número creciente de personas se sometían a tratamientos psicológicos en los que
aparentemente rememoraban horribles agresiones sexuales en el seno familiar, casi siempre
por parte del padre. Y en la meca de los abogados, era lógico que a menudo tales
descubrimientos dieran lugar a procesos judiciales contra sus horrorizadas familias.
Honrados padres de familia acusados de pasadas perversiones por sus
propios hijos se defendieron agrupándose y denunciando que se trataba de recuerdos
inexistentes, de falsa memoria de hechos nunca ocurridos.
Los partidarios de la autenticidad del fenómeno creen que la mente tiene
gran capacidad de reprimir determinados recuerdos, que puede hacer desaparecer todo rastro
de abusos traumáticos sufridos en el pasado incluso prolongados durante años. Creen
también que los recuerdos se almacenan en el inconsciente de forma exacta y que pueden
redescubrirse, incluso revivirlos años después gracias a determinadas terapias.
Pero Ofshe arguye que la memoria simplemente no funciona así. Está sujeta a
deteriorización y a incorporación de eventos nunca sucedidos. Puede crear incluso
escenarios completos que nunca existieron. Su libro pretende probar que un grupo
sustancial de 'psicoterapeutas pobremente entrenados, dogmáticos e hiperideologizados' ha
creado una peligrosa pseudociencia basada en su pretendida habilidad de rescatar
experiencias olvidadas.
EL CASO INGRAM
El caso más famoso es el de Paul Ingram, padre modelo, acusado por sus hijas de
prolongados abusos sexuales en la infancia que terminó no sólo aceptando los que parecen
ser falsos recuerdos sino inventándose inconscientemente la autoría de cultos
satánicos.
El caso Ingram ha sido ahora reconstruido en su tremenda dimensión en un
libro ("Remembering Satan': Memoria Recobrada y la Destrucción de una familia'
(Serpent's Tail, [[sterling]]9.99) del periodista Lawrence Wright. Paul Ingram era un rico
cristiano fundamentalista, y ayudante del sheriff de la localidad de Olympia, cerca de
Washington. En 1988 sus dos hijas jóvenes, Ericka y Julie, denunciaron que había abusado
repetidamente de ellas.
Ingram primero rechazó lo que parecía absurdo, pero posteriormente
empezó a pensar que quizás sus hijas decían la verdad aunque él no recordara nada.
Le aseguraron que estaba incluido en la categoría 22 del 'síndrome de la
falsa memoria' en la que los agresores sexuales frecuentemente hacen desaparecer de su
cerebro todo vestigio de sus fechorías. Pero que confesar podría reconstruir los hechos
y aportar la paz a su atribulada cabeza.
Ingram 'confeso'. Las alegaciones de sus hijas se hicieron mas exageradas,
inconsistentes y menos creíbles. Terminaron implicando en los abusos a toda la familia, a
otros miembros de la policía local e incluso a dos perros policías. Llegaron a hablar de
violaciones colectivas, canibalismo con fetos y otros ritos satánicos. Su madre y
hermanos tampoco podían recordar nada de ello hasta que presionadas por el pastor de la
parroquia cayeron en trances hipnóticos y destaparon recuerdos de un variado surtido de
atrocidades en las que no coincidían unos con otros.
Este interesante libro arguye que Paul Ingram es una víctima inocente del
Síndrome de la Falsa Memoria y de la histeria sobre rituales satánicos que se ha
extendido entre los cristianos fundamentalistas a ambas orillas del Atlántico.
La obsesión parece un eco invertido, una respuesta pendular siglos
después a las cazas de brujas medievales: son ahora las jovencitas quienes denuncian a
los hombres poderosos y patriarcales, a veces sus mismos progenitores. Una prospera
industria de 'recuperación de recuerdos' depende ahora de que no se interrumpa la
aparición de nuevos 'supervivientes' de antiguas tragedias olvidadas.
Al principio de página
A:
Información sobre curso de Regresión con Hipnosis.
EL TESTIMONIO DE UN ESCEPTICO
El hipnoterapeuta Neil French se centra en sus criticas en los casos de recuerdos
de vidas pasadas. Tras veinte años de experiencia, cree simplemente que se puede explicar
recurriendo a este 'síndrome de la falsa memoria'. 'En mis sesiones, a menudo sucede que
cuando la gente rememora sus primeros años de vida, con frecuencia tienden a presentarse
como si de otra vida anterior se tratara. Me ha ocurrido en más de trescientos casos a lo
largo de mi vida profesional'. En unas declaraciones al diario 'Daily Mail' con ocasión
de un serial sobre la reencarnación, explica que lo que ocurre en realidad es que
cualquier cosa que una persona haya visto u oído en su vida puede salir a flote en
condiciones adecuadas, por olvidada que esté. 'Si viste una vez la matrícula de un coche
determinado puedes llegar a recordarla bajo hipnosis'.
Es decir, que para el si tiene valor el método para hacer aflorar
experiencias reales del propio pasado: 'Recuerdos reprimidos u olvidados, particularmente
en la infancia, que es cuando las experiencias son más intensas siguen marcando nuestras
opiniones y gustos actuales'. Y añade: 'La memoria es algo muy poderoso y la hipnosis es
a la memoria como el microscopio a la vista normal. Tengo pacientes que han vuelto a vivir
su mismo nacimiento. Por desgracia algunos terapeutas no son éticos y al obtener el
control de la mente de alguien por unas horas, pueden arrastrarle a toda clase de
creencias estúpidas. El paciente piensa que está resolviendo malas experiencias de vidas
pasadas y en realidad lo que ha perdido es el control de su vida actual'.
CINCUENTA COINCIDENCIAS
La regresión hipnótica esta induciendo en todo el mundo una autentica oleada de
'recuerdos' de abducciones por extraterrestres, de vidas pasadas y de experiencias
paranormales de todo tipo reconstruidas a posteriori en el gabinete del terapeuta de una
manera tal que los críticos dicen que no es que el paciente recuerde algo sucedido sino
que el terapeuta le induce a inventar una historia nunca sucedida. Un programa televisivo
de máxima audiencia en el reino Unido ha presentado recientemente con todo lujo de
detalles el que puede ser el mayor caso colectivo hasta el momento de rememoración de una
vida pasada.
Cuando unas cincuenta personas de la misma pequeña localidad, tras ser
sometidos a terapia hipnótica regresiva, cuentan sus vidas pasadas en una ciudad de la
que nunca antes habían oído hablar, ¿puede ser producto de un fraude o sugestión
colectiva?
Este es el caso de Lake Elsinore, en California, donde un día de
noviembre de 1986 la periodista Maureen Williamson entro a merendar en el café del
pueblo. Pidió una porción de pastel de zanahoria y sin saber por qué sintió el impulso
de escribir un nombre que nunca antes había escuchado: John Daniel Ashford. Ocho anos mas
tarde eran cincuenta las personas que habían descubierto que juntas habían vivido en
otra pequeña localidad muy distante durante la guerra civil estadounidense.
Maureen se había sometido a sesiones regulares de regresión hipnótica
con la doctora Marge Rieder, así que atribuyo el suceso a algo relacionado con una vida
pasada propia. Pero en sucesivas sesiones salió a la luz que un tal John había sido su
marido en el pueblo de Marlborough del Estado de Virginia y que entonces, en 1861, ella se
llamaba Becky. Distintas personas fueron añadiendo datos desconocidos y revelaciones más
tarde comprobadas hasta completar este masivo episodio. Los críticos hablan de
'criptoamnesia', de falsos recuerdos encapsulados.
LO TRAUMATICO NO SE OLVIDA
Y los estudios críticos se suceden. Uno importante, del Medical Research Council
británico, llega la conclusión de que si bien la gente que ha sufrido abusos sexuales
infantiles normalmente no habla de ello, sin embargo si los recuerda claramente y sin
necesidad de terapeuta alguno.
La investigación con 300 mujeres de familias trabajadores del norte de
Londres aquejadas de depresión dio por resultado que 9% habían sufrido abusos sexuales y
20% abusos físicos, y que todas ellas, no sólo eran capaces de recordarlo, sino que
además en dos tercios de los casos los abusos habían sido fuera del hogar, contra la
opinión de los defensores del síndrome de la memoria recuperada que creen que la inmensa
mayoría de los abusos sexuales en la infancia los protagoniza el mismo padre.
Y es que en el Reino Unido durante los anos ochenta se presentaron cientos
de denuncias judiciales de hijos contra sus padres por abusos sexuales tras someterse a
tratamiento con psicoterapeutas, hipnoterapistas y psiquiatras. De todos ellos, muy pocos
fueron probados durante los juicios. Y creció la sospecha acerca del papel que los
terapeutas podían estar jugando en la 'afloración' de estos recuerdos.
Ya existe la Sociedad Británica del Síndrome de Memoria Falsa. La ha
fundado Roger Scotford, que dice 'La evidencia de que existen tantas víctimas de esta
terpaia regresivsa no quita que exista también gente que realmente han sido sometidas a
tales abusos'.
A:
Información sobre curso de Regresión con Hipnosis. Al inicio de página |