Activando el Poder Mental para el Estudio,
Concentración y Memoria
Cada cual es el producto de las ideas que tenga en el subconsciente.
La vocación de todo ser viviente es aprender.
Podemos hacer lo que otros han logrado.
Podemos ser científicos, artistas, artesanos,
intelectuales, etc.
Hacia el aprendizaje autónomo y permanente
Los prejuicios, los condicionamientos y los bloqueos son los que
limitan. Cuando éramos niños incorporamos ideas y comportamientos al
subconsciente sin un plan definido y común. Luego al ser adultos, el medio
ambiente (noticias, propaganda, normas sociales, etc.) incorpora otro
conjunto de desordenados mensajes. Por esto, la gente está "mimetizada"
con su medio. Es "término medio".
La capacidad de aprender a gran velocidad no es conocida por el común
de las personas. Estamos acostumbrados que, por ejemplo, para aprender un
idioma se requieran años. Esta es la mayor limitante: creer que no es
posible.
Una personalidad liberada de las viejas limitaciones y libre de bloqueos
de diverso tipo está en condiciones de recuperar su natural e innata
condición de aprender de todo y a gran velocidad.
Todos tenemos una "norma" de aprendizaje que nos han sugerido la
sociedad y la experiencia. Destacados especialistas han cambiado ya de
parecer sobre las pautas de aprendizaje del ser humano. Han acabado
concluyendo que apenas utilizamos un diez por ciento de nuestra mente:
¡¡UN NOVENTA POR CIENTO ESPERA SER LIBERADO!! Esto sin contar la mente
intuitiva o creativa (actúa con el hemisferio cerebral derecho) que casi
no se ha despertado.
En la educación sistemática, el 90% de los estudiantes deberían obtener
más del 90% de rendimiento. No sucede porque el maestro o profesor no
dispone del tiempo ni de los recursos suficientes para dedicarse a cada
alumno. Solamente hace su clase al promedio, conformándose con una
calificación media. De esta manera, la gente se acostumbra desde el
principio a la mediocridad.
A partir de experiencias previas, especialmente de fracasos
repetitivos, se va tomando aversión a los estudios o a algunos temas
específicos. Se produce una sensación y sentimiento de desagrado ante el
tema de estudio y de las personas que enseñan. Disminuye la confianza en
sí mismo. Y así es más difícil aprender.
Los comentarios de padres, familiares, amigos y autoridades diversas a
lo largo de los años, pueden hacer creer a una persona que no es lo
bastante inteligente para actuar bien, o que su capacidad se reduce a un
área única. En la infancia, por ejemplo, un padre pudo haber dicho muchas
veces: "¡eres un desastre en matemáticas!" o "¡eres una floja y
desordenada!". Esta sugestión negativa puede haber sido aceptada sin más
por un niño, sin capacidad crítica desarrollada y que, además, luego
confirma como cierta.
Las matemáticas, por ejemplo, serán siempre motivo de miedo y tensión.
La persona se dirá "soy mala para las matemáticas, toda la vida ha sido
así". Como cada conocimiento se basa en el anterior, si aquél no se
comprende, la dificultad para continuar aprendiendo se acentúa.
La sesión de la grabación “Activando el Poder Mental para el Estudio”
provoca el uso eficiente de la información periférica, (subliminal) que
recibimos continuamente. Ayuda también a establecer un tráfico en dos
direcciones en la conexión consciente inconsciente, de modo que podamos
evocar lo que percibimos. Y lo principal, va eliminando los bloqueos y
recuperando el gusto natural por aprender.
El placer de aprender es otro principio básico. Quizás esta sensación
de entusiasmo sea una norma más que hemos olvidado. Los niños pequeños
tienen esta alegría de forma natural; si no la tuviesen, jamás aprenderían
a andar, a hablar o a alimentarse por sí mismos. Pero luego quedan
atrapados en lo que Alan Watts llamaba "la conspiración para que no sepas
quien eres". O como decía otro: "las sombras de la cárcel empiezan a
cernirse sobre el niño que crece..."
La práctica sistemática con la grabación logra que el conocimiento
nazca sin dolor, sin tensiones, sin preocupaciones ni aburrimiento. El
aprendizaje comienza a liberarse de las tensiones y del esfuerzo. Aprender
es en realidad un placer, no un problema.
...APRENDER ES UN PLACER...
...APRENDER ES LA VOCACIÓN DE TODO SER VIVIENTE...
El aprender fácilmente no tarda en provocar, a su vez, alegría. Por
ejemplo, si usted sabe muy pocas cosas, aprender algo nuevo cuesta más
porque no tiene con que relacionarlo ni compararlo. Si, en cambio, va
acumulando un saber, entonces cada nuevo elemento puede integrarse a los
anteriores. Aprendemos relacionando ideas. De modo que gradualmente
adquirir nuevos conocimientos es cada vez más fácil y placentero.
Por otra parte, su conversación se torna más variada e interesante para
los demás, sus preguntas son más pertinentes e inteligentes, sus conocidos
y relaciones aumentan. Esto causa mayores oportunidades de conocer gente
importante y culta, lo que le abre enormes perspectivas con el tiempo.
Sus crecientes relaciones, su mayor simpatía producto de mayor seguridad y
confianza en sí mismo, le permite un buen futuro laboral. Las personas
amigas y conocidas, más un buen rendimiento en el trabajo porque a usted
ya le es fácil aprender lo nuevo, le aseguran más oportunidades y mejores
remuneraciones.
Y cuando jubile, cuando se retire, su conversación no será monótona.
¡Tendrá más temas que hablar y podrá dejar de conversar sobre enfermedades
y remedios! Será un anciano o anciana más inteligente, con sabiduría, con
quien es grato estar y conversar.
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